Vistas de página en total

miércoles, 11 de febrero de 2026

El incendio de tu tacto


​Me pregunto en el silencio de este deseo obscuro:

¿Cómo se sentirá el peso de tus manos sobre mi piel?

Ese roce masculino, firme y seguro,

dibujando en mi cuerpo la urgencia de tu sed.

​No tienes idea de cuánto te he soñado,

de cómo he recreado en mi mente cada caricia,

buscando el rastro de un roce imaginado

que calme, por fin, esta dulce injusticia.


​Solo deseo sentirte, poseerte en mi centro,

que seas tú quien apague este fuego inclemente;

que entres como un rayo en mis pensamientos

y devores el ansia que me quema la frente.

Cada vez que te miro, la sangre me hierve,

mis venas se funden en un cauce de lava,

y mientras mi piel ante tu sombra se rinde,

mi voluntad se quiebra, de tu fuego esclava.

​Eres la chispa, el combustible y la llama,

el dueño absoluto de toda mi pasión.


Y este volcán que en mi pecho proclama

solo encuentra en tus manos su redención.

​Ven a recorrer mi piel ardorosa,

que mi tacto te busca con hambre de ti;

apaga esta hoguera, febril y ansiosa,

y húndete en el caos que provocas en mí.