Ingredientes
·
1 taza de café caliente (recién preparado,
idealmente de grano para potenciar el sabor).
·
1 sobre de gelatina sin sabor o colapez (aprox. 7
u 8 gramos).
·
Azúcar o endulzante al gusto.
·
Crema de leche para decorar al servir.
Preparación
1.
Endulzar e hidratar: Pon el café recién preparado
y bien caliente en una taza. Agrega el azúcar o tu endulzante favorito a gusto
y mezcla bien.
2.
Disolver: Incorpora el sobre de gelatina sin sabor
directamente al café caliente. Revuelve con paciencia y energía hasta que no
quede ningún grumo y la gelatina esté completamente disuelta.
3.
Refrigerar: Vierte la mezcla en un pocillo o molde
individual. Llévalo al refrigerador y deja que cuaje por completo (aproximadamente
unas 2 a 3 horas).
4.
El toque final: Una vez que la gelatina esté
firme, retírala del frío, añade una buena cucharada de crema de leche fría por
encima y ¡listo para disfrutar!
5.
Un toque extra: Si te gusta experimentar, puedes
batir un poco la crema de leche antes de ponerla encima, o incluso espolvorear
una pizca de canela o cacao amargo sobre la crema para darle un contraste
visual y de sabor increíble.

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