domingo, 2 de agosto de 2026

Oda a la Cordillera de los Andes

 


Desde el levante se ve ella,

la hermosa cordillera de los Andes,

que con ese manto blanco de nieve

deslumbra a quien la mire.

Hermosa, vestida de gala,

majestuosa y perfecta.

¿Cómo no amarte, cordillera de los Andes,

que vigilas desde las alturas del naciente

este país estrecho y flaco

que brilla cuando tú estás de blanco?

Montaña querida,

que eres majestuosa y nos das la vida,

tus colores son vibrantes,

contrastan con el gris de la ciudad,

con lo moreno de la tierra del desierto

y con el verde de la zona austral.

El frío es inaguantable,

pero ver tus mantos blancos,

¡oh, cordillera de los Andes!,

es la dádiva más divina

que los dioses nos pudieron dar.